domingo, 26 de marzo de 2017

Testimonios y símbolos escritos en piedra: el arte rupestre de Nuevo León

Antonio Guerrero Aguilar/ Escritor y promotor cultural

En 1943 el antropólogo alemán Paul Kirchhoff dividió el territorio nacional en tres regiones, con la intención de señalar lo común y lo simbólico entre los pueblos y culturas existentes. Entonces desde el punto de vista cultural, México comprende tres zonas que son Mesoamérica, Aridoamérica y Oasisamérica. En Mesoamérica se desarrollaron las civilizaciones más representativas de nuestro país. Comprende desde el Trópico de Cáncer hasta Centro América. Mientras que Oasisamérica corresponde a un área cultural situada en Arizona y Nuevo México y la parte montañosa y norte de Chihuahua. Al igual que Mesoamérica, fue habitada por grupos sedentarios agrícolas que llegaron a poseer culturas complejas que dependían del intercambio comercial. Se divide en tres grandes grupos culturales: Anazasi, Hahokam y Mogollón. Esta última corresponde al territorio mexicano y se relaciona al punto más importante en el complejo Casas Grandes en Chihuahua. También se les conoce como las culturas de los “Indios-Pueblo”.


La otra región es Aridoamérica y comprende a un extenso territorio dentro del “Desierto Chihuahuense” en la cual están la porción oriental de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. Ahí vivían los indios nómadas que nos dejaron una buena cantidad de arte lítico y pinturas rupestres. Los habitantes de ésta región semiárida, conservaron por milenios su modo de vida nómada y una subsistencia basada en la caza y la recolección. Conocían ampliamente el territorio y tenían numerosas lenguas que hablaban entre sí. Eran llamados "Chichimecas", un término despectivo pues literalmente significa “chupadores de sangre” o “hijos de perra”. Lo mismo designa a personas como animales que tienen una soga amarrada al cuello. Muchos de aquellos grupos desaparecieron del medio en el que vivían; fueron sometidos, perseguidos y obligados a convertirse para luego crear un sincretismo cultural.  

Según las crónicas de los primeros colonizadores eran bárbaros e incivilizados, rebeldes, fuertes y reacios al contacto con los pobladores de origen ibérico que se asentaron en sus tierras. Siempre al acecho para atacar, provocando “albazos” (caían en los pueblos y ranchos al alba) para destruir, robar y/o matar. Otros a la vera del camino para caer sobre los transeúntes que recorrían los valles y desiertos. Mientras que los grupos mesoamericanos fueron sometidos en menos de 50 años, los chichimecas  tardaron 350 años en asimilar la cultura occidental.  Los grupos étnicos en el noreste fueron gradualmente desapareciendo, más no su legado y sus tradiciones. Tal vez la más relevante sean los innumerables conjuntos de arte rupestre que nos hablan de su visión y representación del mundo. Toda esta región fue testigo de las migraciones de los primeros pobladores de México, cuando la transitaron a partir del año 14 mil y el 9 mil antes de Cristo.


El arte rupestre se divide en petrograbado, pintura rupestre y geoglifos. Los petroglifos o petrograbados son diseños simbólicos tallados en las rocas. Preferentemente dibujaban líneas y círculos con la intención de dejar un mensaje de tipo ritual o vivencial. Los trazos representan un sistema antiguo de comunicación basado en pictografías o ideogramas. En los muros donde están los petrograbados pueden observarse los símbolos realizados a través de golpes en la roca, a veces con apariencia muy burda y en otras ocasiones hasta pulidos para dejar un rasgo estético. Son muy abstractos, antiguos y paradójicamente hasta muy recientes, pues la gente del campo continuó los trazos incluso hasta los soldados que pelearon en la revolución entre 1913 y 1915.

Las pinturas rupestres fueron hechas a base de pigmentos sobre muros de rocas, barrancos, cuevas y abrigos rocosos. Usaban dos colores de pintura: uno rojo y otro de color ocre. Dicen que el rojo viene de una mezcla de la savia de una planta llamada “sangre de drago” con agua y otros pigmentos de minerales molidos. Pintaban con las manos, con pinceles de pelo animal, ramas quemadas, cañas huecas para soplar la pintura; a veces escupían sobre la mano y aprovechaban las salientes o formas de la roca para darle volumen al trazo. Tienen elementos y símbolos menos abstractos que los petrograbados. Gracias al arte rupestre tenemos datos interesantísimos de los ritos y costumbres de diversos grupos de nómadas que poblaron a lo largo y ancho la región noreste de México. Mientras que los geoglifos son las formas y líneas que se hicieron sobre el ras de la tierra y se pueden ver desde un punto elevado. Las pinturas rupestres se hacían con tres fines: darle un trazo estético a la roca, producir un bien mejor, así como la de expresar en un lenguaje abstracto la realidad que vivían.

Los grabados y la pintura rupestre son dos tipos de arte parietal, llamado así porque fue realizado en muros. Las muestras de pintura rupestre en mejor estado de conservación se han encontrado en el interior de cuevas. Pero también las encontramos en otras superficies rocosas menos protegidas, pero más luminosas y accesibles como barrancos, cañadas y abrigos rocosos. En Nuevo León tenemos cerca de 800 sitios con arte rupestre, de los cuales solo Boca de Potrerillos en Mina está habilitada y protegida adecuadamente. Otro sitio que vale la pena rescatar es la llamada Cueva Ahumada.  De acuerdo a los estudios realizados por investigadores del Centro INAH Nuevo León, tienen una antigüedad que va desde los 4 mil años a. C. hasta el siglo XIX, pues los llamados “indios bárbaros” dejaron grabados en las rocas antes de atacar a alguna población o en los sitios inaccesibles en donde vivían. 

El sitio arqueológico está aislado por montañas y arrinconado ahí donde comienza la montaña venerable llamada el cerro de la Mota; en la parte baja de un cañón donde serpentea el cauce de un río seco, a unos 45 kilómetros de Monterrey y a otro tanto de Saltillo. Conviene recorrer desde Rinconada hasta Los Fierros, llamado así por sus habitantes cuando pensaron que los petrograbados eran representaciones de anagramas para marcar ganado.  Son parajes donde predomina el silencio, el azul del cielo es más evidente  y de pueden encontrar vestigios que han resistido el paso de miles y miles de años. Las líneas y formas que conforman este arte milenario; indudablemente  son las voces del desierto, gritos que parecen esconder mensajes cifrados, códigos ocultos que narran el secreto de la historia poco conocida de los antiguos pobladores del noreste mexicano.

La Cueva Ahumada tal vez sea el único sitio arqueológico en la entidad en donde se pueden apreciar petrograbados como pinturas rupestres; en los cuales los antiguos representaron a una figura que parece ser un hombre de culto. Y es una de las pocas representaciones de seres humanos que tenemos. Lo interesante del caso es que en la Cueva Ahumada  encontraron dos o tres sepulcros prehispánicos con ofrendas. En la década de 1960 vinieron estudiosos de la Universidad de Texas en Austin, y se llevaron todo lo que pudieron para investigarlos y clasificarlos. Incluso hay una pintura que parece ser una planta de maíz.  Las pinturas rupestres parecen perder la batalla. La erosión del viento como del agua han borrado gradualmente los motivos pintados en la roca. También los vándalos las han destruido. Como están en lugares alejados de las zonas urbanas, acuden a los mismos para dejar grafitis sobre los motivos pintados en la superficie. Del mismo modo afectan las vibraciones provocadas por los trenes que pasan por la vía México-Laredo, la cual está a menos de 150 metros. En 1988 la geografía del lugar cambió debido al desbordamiento del río Pesquería durante el embate del huracán Gilberto. Luego les dio por construir la carretera, quedando exactamente a un lado de la cueva. Las lluvias torrenciales del Álex afectaron el entorno. La Cueva Ahumada, también conocida como la "Capilla Sixtina" de Nuevo León, tiene formas, signos e imágenes que enlazan una realidad temporal con el ámbito de lo sagrado. 

A menos de tres kilómetros al norte, antes de llegar a Los Fierros está una zona conocida como “La Huachichila”. Sobre un banco de piedra hay una pared que indica el nacimiento del Sol entre el 19 y 20 de marzo, en pleno equinoccio de primavera. Esta coincide con muchas culturas de la antigüedad que celebraban el inicio de la temporada de crecimiento y plenitud. Ahí vemos una huella de venado lo cual indica que enlazaron los ciclos cósmicos con la regeneración de la vida silvestre. De aquí a la parte alta de la montaña que llaman de La Mota, todas las rocas tenían formas emblemáticas, pero destruyeron una sección cuando les dio por abrir la carretera entre Los Fierros y Rinconada.



Como se advierte, hay muchos sitios prehistóricos en Nuevo León, de los cuales solamente uno está preparado por su visita y conocimiento. El resto permanece en el olvido; perdidos en los lugares más alejados e inaccesibles que se puedan imaginar. Otros sufren del deterioro debido al daño que les hacen los visitantes que aún no dimensionan su importancia y relevancia dentro del patrimonio tangible de nuestros pueblos. Lo ideal y reglamentario es que se cuiden y protejan todos. Bueno, tal vez todo esto quede en buenos deseos. Pero si al menos aquellos que acuden al monte como al desierto, así como a nuestras autoridades pusieran especial cuidado para conservar los testimonios de aquellos que nos precedieron en poblar éstos valles situados entre las montañas. El arte rupestre por ejemplo, cambiaría muchas perspectivas que tenemos respecto a lo se tiene y se cree de la tierra considera como la Gran Chichimeca.

domingo, 19 de marzo de 2017

La cortina rompe picos: mitos y realidades

Antonio Guerrero Aguilar/ Escritor y promotor cultural

En 1896 el coronel José Andrew Robertson,  solicitó permiso al gobierno del estado para construir una presa que guardara los caudales del Río Santa Catarina e iniciar el abasto de agua potable para la Ciudad de Monterrey. Después de algunos estudios decidieron hacer galerías subterráneas y desecharon el proyecto de la presa por peligroso e inconveniente, pues dejaba  incomunicados a todos los poblados situados al interior de la Sierra Madre. Cuando llegó a la gubernatura de Nuevo León  Sócrates Rizzo García (1991-1997), se planeó la construcción de una cortina rompe picos en el interior del cañón de Santa Catarina para detener las crecidas que se forman con las lluvias intensas,  como la ocurrida en septiembre de 1988 durante la tormenta tropical de El Gilberto. 


Siendo gobernador Fernando Canales Clariond, quien junto con su secretario de obras públicas Oscar Bulnes Valero,  el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción Humberto Armenta González y el entonces alcalde de Santa Catarina, acudieron en mayo de 2002 para dar inicio a una obra tan controvertida.  Al poco tiempo llegaron recursos federales para su edificación. Se criticó la utilidad y conveniencia del proyecto y los consecuentes costos y beneficios, especialmente para los lugares por donde pasa el Río Santa Catarina. Canales renunció a la gubernatura para  trabajar como titular de la secretaría de economía y el siguiente gobernador interino Fernando Elizondo Barragán prosiguió con la obra, la cual se inauguró con Natividad González Parás.

Esta cortina fue presupuestada en 300 millones de pesos. En tan solo dos años casi duplicó su costo, pues fueron necesarios 530 millones de pesos. La hechura estuvo a cargo de la empresa Desarrollo y Construcciones Urbanas, S.A.  En la primera etapa se invirtieron 90 millones de pesos para realizar estudios y el diseño a cargo de la Facultad de Ingeniería Civil de la UANL, las excavaciones y cimentación de la cortina. Ante las críticas, Oscar Bulnes Valero defendía su postura: “Este proyecto no está hecho para las aguas normales, sino para las anormales, para las torrenciales, para los huracanes, porque revientan atrás en la Sierra Madre y este cañón capta el 55 por ciento de los ciclones que rompen en las sierras en la parte posterior”.

Durante los trabajos se presentaron problemas: rocas de gran tamaño tuvieron que ser demolidas con explosivos;  reubicaron un acueducto de 24 metros de diámetro y colocaron una red de energía eléctrica, surgieron aguas subterráneas y la inundación provocada por las lluvias ocurridas en ese tiempo. En plena excavación se usaron equipos de bombeo de gran capacidad para su desalojo y control.

Propiamente no es una presa, más bien es una cortina llamada rompe picos, cuya función es aminorar los efectos de los picos de agua, entendidos como la parte más alta de una ola cuyas consecuencias destructivas se hacen evidentes por los lugares que pasa. Se construyó con la intención de dosificar las corrientes de agua que bajan de las tierras altas de Santa Catarina, de Santiago y las de Arteaga y Ramos Arizpe en Coahuila y evitar posteriores inundaciones en la zona metropolitana. Eligieron como punto de construcción un lugar situado a 15 kilómetros de la entrada del cañón, conocido como La Garganta en el poblado de Corral de Palmas en la Sierra Madre de Santa Catarina. Originalmente  la cortina tenía varios orificios en distintos niveles para que la represa tuviera descargas graduales de agua, pero finalmente sólo quedó un orificio de desfogue. Finalmente quedó conformada por dos cortinas de gran tamaño en la parte elevada de la sierra y ayuda a que el agua no baje tan rápido y tenga un cauce controlado.


Para muchos la cortina si ha servido, pues ha detenido los torrentes de las tormentas Emily y Alex. Para otros, deben construirse al menos otras dos cortinas como estaban originalmente planeadas: una en Buenos Aires y la otra en el Pico del Águila. Con ellas se pueden aminorar las "venidas" provenientes de los cañones de Escaleras, Peyotíos, San Judas y la Mielera.  Durante las lluvias del 2005 y 2010, los volúmenes de agua se desfogaron hacia otro lado en un periodo muy corto. El agua alcanzó unas tres cuartas partes de la cortina del depósito y empezó a fluir sobre el Río Santa Catarina a un promedio de 2 mil metros cúbicos por segundo. Controló la intensidad de los volúmenes de agua de las 36 horas de duración del Alex. Para muchos, sin la cortina el Río Santa Catarina no tendría la capacidad suficiente para la conducción de toda el agua.

Para otros la cortina no sirve, pues incomunicó a 14 comunidades rurales de la sierra Madre de Santa Catarina. Fue construida en una garganta con problemas: en la parte sur hay una falla geológica y en la parte norte hay mantos freáticos que fueron prácticamente tapados con concreto y con las crecidas aparecen en otros puntos río abajo. La cortina solo recoge el 33% del total de agua crecida por el Río Santa Catarina. En el interior de la boca del Potrero hay 35 cañones y la cortina cuando mucho recibe el agua de 20 de ellos. Los cauces más peligrosos y rápidos están fuera de su control; corresponden a los cañones de San Judas, Cortinas, San Pablo, Santa Juliana y la Mielera, situados en la parte más próxima a la salida del río. Hoy en día la cortina presenta daños en su estructura: a las paredes laterales se les está cayendo el cemento a causa de la erosión; además las rocas de las cordilleras presentan fisuras. Los cables de los tirantes ya están gastados. Fue planeada para contener el agua de 2.5 huracanes y ya llevamos precisamente dos: Emily en julio de 2005 y Alex a principios de julio de 2010. Las paredes laterales construidas bajo la técnica de concreto arrodillado presentan erosión, debido a las avenidas de agua registradas. Las cordilleras situadas en los alrededores tienen fisuras en sus rocas, las cuales podrían desgajarse con las próximas avenidas de agua. Esto provocaría el daño de la base y la obstrucción de un túnel, que es el único lugar por donde transitan los habitantes de las comunidades al interior de la Sierra Madre. Sin este camino, los habitantes de las 14 comunidades rurales deben rodear por el camino que comunica con Arteaga, Coahuila.


Oscar Bulnes Valero salió cuestionado en el 2003 por el gasto excesivo que se realizó tanto en la cortina rompe picos como en el puente Atirantado. Por eso el gobierno de Fernando Elizondo Barragán y la Comisión Nacional del Agua detuvieron los trabajos. Para reiniciarlos ordenaron excavaciones más profundas hasta encontrar suelo firme. Finalmente el 6 de julio de 2004, Natividad González Parás inauguró la cortina, de tipo piramidal con una altura de cimentación de 40 metros y 70 metros de altura de pared, su base con 25 metros de ancho y 240 metros en su parte alta o corona. Cuenta con un ducto bajo de 6 x 6 metros que regulan las avenidas de mediana intensidad hasta de 860.00 m3 por segundo y un vertedor de 60 metros de ancho en su parte alta; este regula un flujo hasta de 3,400.00 m3 por segundo en conjunto. La cortina rompe picos tiene la capacidad de almacenar en su depósito hasta 90 millones de metros cúbicos, es decir poco más de dos veces la capacidad de la presa Rodrigo Gómez (o de la Boca) ubicada en el municipio de Santiago, Nuevo León.



Un año después vino la primera prueba: con el huracán Emily la compuerta quedó bloqueada por rocas, árboles y maleza que arrastró el agua.  Esta inundación dejó incomunicadas a todos los pueblos de la zona rural y ni que decir del Alex.  Hoy en día, la cortina está dañada y se corre el riesgo de que el embalse no soporte una carga excesiva de agua. Su fragilidad y eventual colapso provocarían una catástrofe peor a la ocurrida con las inundaciones que provocó el huracán Gilberto en 1988, cuando murieron más de 200 personas arrastradas por la corriente del río Santa Catarina. Personalmente no me gustó la construcción de la cortina en la sierra.

domingo, 12 de marzo de 2017

Donde el río se convierte en Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Escritor y promotor cultural

El gran río de los ancestros viene desde lo más alto de la sierra y la montaña perteneciente al municipio de Santiago. Siguiendo el cauce del río se fundaron muchos pueblos como Nogales, Buenos Aires, los García, Labor de la Casa, El Rodeo, El Alto, Las Tinajas, San Cristóbal, la Ciénega de González, Laborcitas y San Juan Bautista. Ahí en las Tinajas vivieron los Castillo. En este sitio hay mucha agua pues aquí se junta al cauce del río Santa Catarina con los arroyos que vienen desde el Puerto del Conejo y El Refugio de los Aguilar. Para aprovechar el flujo se hicieron pilas o pequeñas presas para almacenar el vital líquido, considerado por Agua y Drenaje de Monterrey como el mejor de toda la sierra. El aire más fresco que viene del Huajuco y la Sierra aquí están presentes. También donde se dice que se pizcaba el mejor chile del monte, con unas casas dignas de preservarse como ésta que corresponde a la segunda mitad del siglo XIX.

Más allá de Las Tinajas se formaron otros pueblos a la orilla del río de los ancestros. Se atraviesa el cañón de la Ratonera y luego El Marrubial. De pronto los vetustos árboles nos anuncian la llegada al cañón más enigmático e ignoto para todos: el cañón de San Cristóbal. Ya para mediados del siglo XIX había una ranchería habitada por una familia tan ilustre que otros linajes de Santa Catarina vienen de una mujer de apellido Góngora, como son los Téllez, los Páez, los Jiménez, los de Luna y los Rodríguez. La gente de la sierra conocía bien los caminos que se abren por entre los cañones y bien podían comerciar en Monterrey,  Santiago o Arteaga. Eso provocó que se tejieran historias y leyendas en torno a una familia que hizo del rancho, sus campos y agostaderos un sitio autosuficiente y próspero. Con agua de sobra, buenas cosechas, ganado mayor y menor y animales de corral. Dicen que tenían todo para preparar sus propios licores. Más adelante está el rancho de Los Lobos y en seguida están los límites entre Santiago y Santa Catarina.  Luego El Salto tan majestuoso, ahí donde el torrente del Santa Catarina cae repentina y en forma decisiva. Luego otros bancos en donde los antiguos pobladores dejaron historias escritas en la piedra, unos petrograbados en mal estado por la acción humana de manchar con un rasgo personal al patrimonio arqueológico de todos.

Siempre se quejan de que en Nuevo León le ponen apellido a los santos. Y éste caso no es la excepción, pues tenemos una comunidad llamada de San Cristóbal en donde la familia Góngora sentó sus reales.  Para 1878 había dos Góngora,  hijos de Pedro Góngora y de Ignacia García, casados con dos hermanas: Pedro Góngora de 45 años, labrador, casado con Apolonia Beltrán. Tenían por hijos a Juana, Victoriana, Arcadio, Eduardo, Maximiana, Casimiro y Ruperto. El otro era Andrés Góngora de 34 años, labrador con Basilia Beltrán con quien procreó a Gorgonio, Emilio, Ramona y Juan. Emilio se casó con Jerónima Ayala y procrearon a José casado con Juana García Ornelas; Inocencio con Vicenta Ornelas, Fortunato con Ignacia Ornelas, Eloísa con Pablo Carvajal, Margarita con Jesús Jiménez, Paulita con Manuel Rodríguez  Hernández y Elpidia con Teófilo Aguilera. Los hijos de don Gorgonio son los Góngora viven por las calles de Galeana y Colón. También hay una rama de los Góngora que se asentaron en la Villa de Santiago del Huajuco: Calletano Marcelino Góngora, hijo de Juan de Góngora y María Rosa de Arellano, casado con Guadalupe Marroquín desde 1773 y tuvieron por hijos a José Antonio casado con Gertrudis Alanís y José Domingo casado con Rita Alanís.


Río arriba de San Cristóbal está la Ciénega de González, Laborcitas y finalmente San Juan Bautista. Los poblados que Lucas García estableció para la posesión real del río Santa Catarina se hicieron comunidades agrícolas considerables. El llamado Potrero Escondido, el valle de San Juan Bautista en donde también tiene su origen el río San Juan batallaba para sus negocios y trámites a Santa Catarina. Entonces abrieron caminos hacia las partes altas de Arteaga, Coahuila y al sur con el Valle del Huajuco. Dicen que una vez hubo una pelotera en un baile allá en la Ciénega. Los auxilios llegaron desde El Cercado. La población reclamó sus derechos a ser tratados y atendidos con prontitud. Entonces el gobernador Bernardo Reyes logró que el reclamo del llamado "Indio Rafael" se hiciera efectivo. Santa Catarina perdió poblados y territorios el 15 de septiembre de 1898. La Sierra Madre correspondiente a Santa Catarina fue dividida en dos. La zona que llegaba hasta Allende, Montemorelos y Galeana se hizo de Santiago, Nuevo León. Santa Catarina solo quedó de San Cristóbal río abajo, partiendo del Pico del Aguacate en la Sierra de Santiago, línea recta del terreno de los Venados: de aquí en línea recta a la parte más alta del banco que forma la línea donde voltean las aguas del Cañón de San Cristóbal. Fueron cerca de 400 kilómetros cuadrados que se perdieron. Pero los lazos familiares y sociales aún permanecían, a tal grado de que una vez abrieron una ruta con un camioncito al que dieron por nombre "El león de la sierra" hasta que una vez cayó por barranco. Afortunadamente no hubo pérdidas materiales qué lamentar.

Para 1826, los vecinos de la sierra se quejaban de las constantes inundaciones y las pocas tierras disponibles, por estar en suelo montañoso. Aun así sembraban arroz, garbanzo, lentejas, olivares, lino algodón, trigo, cebada y otras plantas. En años buenos recogían sandías, calabazas y chile verde. Había madera abundante pero no la explotaban por lo peligroso y escabroso de la sierra. Para 1832 Santa Catarina contaba con 1,725 habitantes que vivían distribuidos en varias haciendas y ranchos. Los poblados más importantes eran El Pajonal que limitaba con Saltillo y San Juan Bautista que limitaba con el Huajuco. La máxima autoridad era un juez de paz nombrado por el cabildo. Tenían agua suficiente que se juntaba en la llamada laguna de Sánchez y los vecinos elaboraban vino mezcal.


Un tío abuelo mantenía una majada con cabras allá por el rumbo de El Marrubial. Esto nos permitía conocer el tramo de Las Tinajas y un paso angosto en medio de dos acantilados conocido como el cañón de La Ratonera. Previo a la fiesta navideña de 1991 acudimos a saludar a un tío mi papá, mi mamá, mi hermano y un servidor. Un poco más allá donde el camino que viene de El Pajonal se une con el que viene de San Cristóbal, la camioneta tuvo una falla mecánica. Nos bajamos a revisarla y había algo roto en horquilla del eje. Se sentía el frío y avanzaba la neblina con su manto haciendo más obscura la noche. Preferimos esperar ayuda de alguna camioneta de Agua y Drenaje que continuamente recorren esos lugares o de algún vehículo que bajaba de allá de la sierra. Entramos a la cabina mientras platicábamos un poco. De pronto las palabras se agotaron y grande fue la sorpresa al escuchar murmullos, luego palabras y diálogos y por último lamentos. Los que estábamos dentro solo acertamos a mirarnos sin decir cosa alguna para no alterar la poca tranquilidad que teníamos. De pronto sentimos que había personas rodeando la camioneta y así como llegaron otra vez se esfumaron. Dicen que corresponden a voces de ánimas que murieron a lo largo del río y que van y vienen de regreso por el cauce del Santa Catarina. Voces que se quedaron atrapadas en los recovecos de las montañas. Finalmente pasaron por ahí unas gentes que arreglaron el desperfecto y pudimos llegar a Santa Catarina.


Esa reserva ecológica corre riesgos. Pronto construirán una carretera y seguramente van a dañar el entorno de una zona que bien se puede recorrer sin alterar el entorno.

domingo, 5 de marzo de 2017

A 192 años de legislar la unión: la Constitución de Nuevo León

Antonio Guerrero Aguilar/ Integración Cultural del Noreste, A.C.

Como Estado Libre y Soberano, Nuevo León surgió como entidad federativa de acuerdo al decreto número 45 del 7 de mayo de 1824, expedido por el Honorable Congreso Constituyente de la Nación Mexicana. En el mismo punto se ordenaba la elección de un congreso local conformado por representantes, los cuales fueron elegidos el 9 de julio de 1824. Quedaron como diputados al Primer Congreso Constituyente de Nuevo León, los ciudadanos: Dr. José Francisco Arroyo, Dr. José María Gutiérrez, José Andrés de Sobrevilla, Pedro Antonio Eznal, Lic. Juan Bautista Arizpe, Rafael de Llano, José María Parás, Juan José de la Garza, Antonio Crespo, José Manuel Pérez, Pedro de la Garza Valdez y Pedro Agustín Ballesteros.


Después de arduas sesiones de trabajo, el 5 de marzo de 1825 se promulgó la primera Constitución Política para Nuevo León, la cual fue jurada en medio de una ceremonia no exenta de la piedad religiosa propia de la época. Por ejemplo, fue jurada ante un crucifijo y una biblia. Por eso en el párrafo introductorio se lee lo siguiente: “En el nombre de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo autor y supremo legislador de la sociedad. El Estado de Nuevo León legítimamente representado en sus Diputados constituyentes, establece y decreta en uso de su soberanía para bien estar de los pueblos e individuos que lo componen la siguiente constitución política”. El primer artículo señala categóricamente: “El estado de Nuevo León se extiende lo mismo que la provincia antes llamada Nuevo Reino de León”. Ya como entidad libre, independiente y soberana, Nuevo León quedó uno de los Estados Unidos Mexicanos, compuesta por tres poderes, el ejecutivo, el legislativo y el judicial, Se abolió la esclavitud y estableció a la religión católica como oficial.

La nueva entidad surgió con 23 municipios: Agualeguas, Boca de Leones (Villaldama), Cadereyta, Cerralvo, China, Cañón de Guadalupe (actual Hidalgo), Santiago del Huajuco, Labradores (Galeana), Linares, Marín, Monterrey, Mota (General Terán), Pesquería Grande (García), Pilón (Montemorelos), Punta de Lampazos, Río Blanco (Aramberri-Zaragoza), Sabinas, Salinas, San Cristóbal Hualahuises, San Miguel de Aguayo (Bustamante), Santa Catalina, Vallecillo y los demás que se conformaran en lo sucesivo.

Para los diputados constituyentes, el nuevoleonés es todo aquel que haya nacido o resida legítimamente en éste suelo. Tiene por obligación, contribuir para la seguridad en el Estado, acudir personalmente a la defensa de Nuevo León, colaborar con su voto al buen gobierno del Estado, amar a la Patria, ser veraz, justo, benéfico y en suma virtuoso.



La primera Carta del 5 de marzo de 1825 es la norma básica para el ordenamiento jurídico y el corpus orgánico de nuestra estructura política y de derecho, influida por el espíritu liberal y democrático de la Constitución de Cádiz que favoreció las diputaciones provinciales a partir de 1812. Jefferson apuntó una ocasión: “Ninguna sociedad puede hacer una constitución perpetua o aún un derecho perpetuo. La tierra pertenece siempre a la generación viviente”. En consecuencia, nuestras leyes se han ajustado a los tiempos y momentos históricos gestados a partir del proyecto de Nación existente. 

Todos éstos cambios se han realizado en el marco institucional y de derecho, en donde los representantes de Nuevo León han dejado sus leyes a través de cinco Constituciones: la fundante de 1825, la segunda del 29 de octubre de 1849, promulgada después de una etapa crítica, pero que recuperaba la esperanza y la definición de nuestra entidad; la del 4 de octubre de 1857, como fruto del Estado laico y liberal la cual integra a Coahuila como parte de nuestra entidad. La cuarta promulgada el 3 de noviembre de 1874 y la vigente del 19 de diciembre de 1917. 

A 192 años, conviene recuperar los preceptos y obligaciones de todo nuevoleonés como mexicanos comprometidos por la verdad, la justicia social, la solidaridad y el bien común. Y más en tiempos en los que pronto vendrán a pedir nuestro voto. Felicidades al Congreso de Nuevo León y memoria y homenaje a los primeros constituyentes de nuestra grandeza, siempre ascendente.

domingo, 26 de febrero de 2017

Cuando Coahuila fue anexada a Nuevo León y recuperó su soberanía

Antonio Guerrero Aguilar/ Escritor y promotor cultural

Libertad y soberanía nunca fueron términos abstractos para la gente de Coahuila. Una región en la cual convergen los antiguos reinos de la Nueva Extremadura, Nueva Vizcaya, la Nueva Galicia y el Nuevo Reino de León. Durante los Habsburgos la Nueva Vizcaya y el Nuevo Reino de León reclamaron su territorio y debió entrar la Real Audiencia y la Diócesis de Guadalajara para promover la colonización de un territorio tan vasto. En 1787 toda la porción noreste de la Nueva Vizcaya la cual abarcaba Saltillo, Parras y la Laguna se integraron a la Nueva Extremadura o Provincia de San Francisco de Coahuila cuya capital estaba en Monclova. Después de las reformas borbónicas, se formó una intendencia cuya capital estaba en San Luis Potosí.

En 1824 los cuatro estados del Noreste debieron formar el Estado Interno de Oriente, pero las aspiraciones de Tamaulipas como la rivalidad entre Saltillo y Monterrey por ser la capital mandaron al traste el proyecto. Quedaron unidas Coahuila y Texas en una sola entidad, hasta que Texas se separó para convertirse en República en 1836. Fue cuando Saltillo reclamó en 1839, el derecho de ser capital en lugar de Monclova. La soberanía y libertad de Coahuila estuvieron vigentes desde el punto de vista político tan solo 20 años, pues el 19 de febrero de 1856 Santiago Vidaurri anunció la anexión de Coahuila a Nuevo León.

El 1 de marzo de 1854, Juan Álvarez proclamó el Plan de Ayutla, en el cual desconoce como presidente al general Antonio López de Santa Anna. Pronto en el noreste mexicano el prohombre de frontera, el general Santiago Vidaurri secundó a Juan Álvarez y propuso un proyecto al cual llamaron “Plan Restaurador de la Libertad” también conocido como “Plan de Monterrey”. Reconoció al nuevo gobierno nacional, se proclamó gobernador y comandante militar de Nuevo León. Sin dejar de ser el caudillo del noreste invitó a Coahuila y a Tamaulipas para una anexión y juntos hacer frente a los ataques de los llamados indios bárbaros y filibusteros texanos. Esta propuesta no les gustó a los círculos de poder en la ciudad de México y en los estados circunvecinos, dando origen a un distanciamiento con el gobierno representado por los liberales Ignacio Comonfort y Benito Juárez. Vidaurri se convirtió en el más severo crítico de Comonfort y su rebeldía le dio tal popularidad que llegó a ser mencionado como probable candidato a la presidencia.

El 19 de febrero de 1856, Santiago Vidaurri anexó Coahuila a Nuevo León, apoyado en casi todos los pueblos coahuilenses, excepto Saltillo y Ramos Arizpe. El gobernador de Coahuila don Santiago Rodríguez del Bosque, sometió al congreso y demás autoridades que apoyaron la anexión. Vidaurri por sus pistolas mandó traer a Monterrey al entonces gobernador de Coahuila para encarcelarlo. En el trayecto y ya prisionero, sufrió vejaciones y padeció insultos. El presidente Ignacio Comonfort ordenó a Vidaurri su renuncia del gobierno del Estado. Ante la rebeldía del lampacense, se ordenó al general tamaulipeco Juan José de la Garza para someterle con las armas. Vidaurri y Zuazua marcharon sobre Camargo el 28 de septiembre de 1856 y luego a Mier que se anexó por unos días a Nuevo León.

Las fuerzas tamaulipecas derrotaron a Escobedo cerca de Cadereyta y avanzaron sobre Monterrey, donde estuvieron a punto de ocupar la Ciudadela defendida por Zaragoza. Zuazua llegó el 3 de noviembre de 1856, obligando a de la Garza a retirarse para incorporarse a la división del general Rosas Landa, quien llegó a Coahuila para someter a Vidaurri. Para evitar otro combate, Zuazua y de la Garza acordaron el 3 de noviembre de 1856 el “Convenio de la Cuesta de los Muertos”. Con ello Vidaurri reconocía y obedecía al poder general, renunciaba a la gubernatura del nuevo Estado mientras se realizaba un plebiscito para llevar el asunto de la anexión de Coahuila. Poco más de 4 mil votos definieron la anexión contra 260 votos. Vidaurri se convirtió de nueva cuenta en gobernador y sus decisiones provocaron largas discusiones en el seno del Congreso Constituyente que finalmente aprobó la unión de ambos estados por 60 votos contra 20. El control de la aduana de Piedras Negras se aseguraba para el gobierno de Vidaurri, quien también mantenía su poder en el puerto de Matamoros. El viejo cíbolo de Lampazos era el hombre fuerte del noreste y se presentaba como un posible rival a la hora de tomar decisiones en el ámbito regional como nacional.

Cuando Benito Juárez llegó a Saltillo el 9 de febrero de 1864, recibió a un grupo de ciudadanos saltillenses que le mostraron su inconformidad por estar unidos al estado de Nuevo León. Le pidieron liberarse de la autoridad de Santiago Vidaurri. Benito Juárez fue mesurado y les propuso esperar un tiempo para ver el rumbo que tomaban las cosas. Luego del encuentro violento que tuvo con Vidaurri en Monterrey, Benito Juárez ordenó que las tropas republicanas asentadas en Matamoros, Zacatecas y Durango acudieran a Monterrey para detener a Vidaurri y proclamó un decreto en la plaza de armas de Saltillo, el 26 de febrero de 1864 mediante el cual Coahuila recuperó su soberanía como estado.

Correspondió al intelectual liberal Francisco Zarco, dar a conocer ese documento en la esquina nororiente de la Plaza de Armas de Saltillo. Parado sobre una silla de tule, se informó a los saltillenses sobre la separación de Coahuila de Nuevo León y convocó a los coahuilenses a tomar las medidas necesarias, para guardar esa independencia y soberanía que el presidente de la República le otorgó a Coahuila. También declararon a Nuevo León en estado de sitio y al general Santiago Vidaurri y sus seguidores como rebeldes al régimen.  El 20 de noviembre de 1870, el Congreso de la Unión ratificó la soberanía, al cual llamó Coahuila de Zaragoza.


El viejo sueño de unir al noreste más o menos se logró entre 1856 y 1864, cuando Nuevo León y Coahuila formaron una sola entidad, un proyecto que han querido identificar con la formación de la supuesta “República de la Sierra Madre”.

domingo, 19 de febrero de 2017

Para conocer más a los gitanos

Antonio Guerrero Aguilar/ Escritor y promotor cultural

Los orígenes y la identidad del pueblo gitano están repletos de misticismo y de misterio. A ciencia cierta no se sabe exactamente cuál es su origen. Para muchos, son descendientes de una de las tribus perdidas de Israel;  para otros salió de la mítica y legendaria civilización egipcia. Precisamente la palabra gitano viene de “egiptano”. Cuando llegaron a Europa los relacionaron con Egipto. Decían que las viejas artes adivinatorias venían de la antigua civilización que floreció en las orillas del Río Nilo. Y en efecto, los gitanos para ganarse la vida hacían sortilegios, curaban y predecían el futuro. Siempre se ha dicho que ellos tienen esa peculiar característica: saben el destino de las personas y por ello leen las manos, interpretan las cartas y los signos de los tiempos. Son buenos observadores y conocen los motivos y los dramas de la conducta humana.

Mucho de lo que se sabe de ellos viene por estudios externos, pues son muy reservados en cuanto a su origen y sus tradiciones. Poseen una organización en donde los lazos familiares son muy fuertes y obviamente los conocimientos ancestrales propios de ellos se han pasado de generación en generación. Ellos se conocen a sí mismos como pueblo rom, roma o romaní.   Quienes no son gitanos reciben el nombre de sinti.  En algunos lugares se les conoce como bohemios o gypsies. En México les decimos húngaros pues durante mucho tiempo se pensó que habían llegado procedentes de Hungría.

Los gitanos son un pueblo cuya principal característica es la libertad y la movilidad. Nos los imaginamos andando de un lugar a otros y trasladando sus pertenencias en carretas. Cuando llegaban a un pueblo, un patriarca iba y pedía permiso a las autoridades para instalar su campamento. Ahí vivían en tiendas en donde se dedicaban a hacer sus oficios. Por las noches pasaban películas. Las mujeres siempre vestían con prendas coloridas y faldas largas, cubrían sus cabellos largos con pañoletas. En sí se ha generalizado un prototipo que los identifica como tal. Ciertamente mucho de ello tiene su razón en aquella historieta y luego telenovela que se llamaba Yesenia y a la canción que popularizó Lupita Dalessio que se llamaba Corazón Gitano y que compuso el cantor italiano Nicola di Bari en 1971.


Los primeros grupos de gitanos llegados a la Europa occidental fantaseaban acerca de sus orígenes, atribuyéndose una procedencia misteriosa y legendaria, como una estrategia de protección frente a una población en la que eran minoría. La lengua que hablan se llama romaní. En el siglo XVIII se determinó que la lengua tiene fuertes lazos con lenguas indias, específicamente del noroeste de la India, por lo que se pensó que su origen estaba precisamente en la región del Punjab. No se sabe la causa de su salida de la India, pero se cree que salieron como avanzada para detener las invasiones islámicas y que de ahí atravesaron Persia hasta llegar al imperio bizantino, para luego asentarse en los Balcanes. Aunque también existe la posibilidad de que fueron llevados por los islámicos a otras regiones de sus territorios controlados. En el imperio bizantino fueron llamados Atzigani y entraron al servicio de los emperadores como asesores, como vigilantes y como confidentes a los que se les consultaba el destino. De ahí que en algunos lugares de Italia se les comenzara a llamar zíngaros.

Hacia el siglo XIV comienza a su vez una diáspora por Europa, cuando llegaron las primeras caravanas a España, Francia y Alemania. Se cree que llegaron a la península ibérica atravesando el Peñón de Gibraltar para asentarse preferentemente en Andalucía. El primer documento conocido que atestigua su arribo, es un salvoconducto firmado por Alfonso V de Aragón en 1425.  Ya en la segunda mitad del siglo XIX salieron de Serbia, Moldavia y Valaquia para trasladarse a América, de ahí que por en México se les conoce como húngaros.

En la actualidad los gitanos se concentran principalmente en Rumanía, con 1,8 millones de personas de esta etnia y en Bulgaria viven unos 800 mil, pero hay importantes poblaciones en España (alrededor de 650 mil), principalmente habitan en la región de Andalucía; en Hungría y Serbia (600 mil en cada una), Eslovaquia (420 mil), Francia (400 mil) y en el Reino Unido (300 mil), según las estimaciones que maneja el Consejo de Europa. Lamentablemente como minoría, los gitanos continuamente sufren los prejuicios de la población europea contra ellos, les ponen muchas trabas a la hora de emigrar a otro país y padecen rezagos sociales.


Los principales valores que distinguen al pueblo rom son el apego y consideración a la familia como institución suprema de la sociedad gitana; el respeto que tienen por los miembros de más edad,  una concepción más humana del trabajo,  la hospitalidad y la solidaridad que tienen con los miembros de la etnia,  la virginidad de la mujer antes del matrimonio, el respeto a los muertos y otros valores muy apreciados en el pueblo gitano como el sentido de libertad, el compromiso a la palabra dada o el amor a la naturaleza.


La lengua que hablan los gitanos en España es el calé o caló, compuesta por una base gramatical mixta procedente del castellano y del romaní. Es probable que del calé hayan llegado palabras como chavo, fusca y gacho: el chaval o chavo es el niño, la fusca es el arma, preferentemente de fuego (es común escuchar que en algún tiroteo alguien sacó la fusca) y gacho o gatcho, que vienen de gaché y payos para referirse a quienes no son gitanos.

Un pueblo que debemos conocer mejor, definitivamente y entender mejor su ancestral modo de vida.

domingo, 12 de febrero de 2017

A gozar, que el mundo se va a acabar...

Antonio Guerrero Aguilar/ Escritor y promotor cultural

De acuerdo a una profecía maya, el mundo debió terminar el 21 de diciembre del 2012. Astrólogos, adivinos y supuestamente hombres dedicados al quehacer científico, se la pasaron pregonando el fin del mundo y en consecuencia de la vida. Pero el 22 de diciembre de 2012 amanecimos sin novedad y cambio alguno.  Entonces surgieron otros voceros que nos alertan de lo siguiente: debemos ahora preocuparnos por las nuevas predicciones y el temor que algunos provocarán con tal de asustar a la población. Tal vez porque lo importante sea mantener ocupados y tranquilos a los cada más pobres y desposeídos de la Tierra. Y por esa calidad, siempre vulnerables a las calamidades de la destrucción.

Las profecías sobre el fin del mundo no son nuevas. En uno de los pasillos de la gran pirámide de Keops en Egipto, está representada una cronología que señala el 20 de agosto de 1953, cuando aparentemente surgió la nueva era de Acuario y concluyó la de Piscis, al igual que cesó al fuego entre las dos Coreas que dio origen a la llamada “Guerra Fría”. Unos advirtieron que al principiar la década de los 60 en el siglo XX, alguna de las dos potencias iba a detonar la gran bomba atómica. También pronosticaron que algo malo ocurriría en 1962 debido a la conjunción de ocho planetas del sistema solar.

Durante mucho tiempo, los videntes y adivinos se dedicaron a señalar el inicio del año 2000 como fatal, pues traería innumerables problemas. Otro jeroglífico situado en una de las cámaras de la gran pirámide, propone al 17 de septiembre del 2001 como el día final. Para unos, el gran libro de la profecía anunciada está en el libro del Apocalipsis escrito por San Juan. Otros se basan en las visiones y profecías de Nostradamus.

En 1982 corrió el rumor de que había nacido un singular niño en el hospital de ginecología del IMSS en Monterrey. Cuando una enfermera lo bañaba le dijo que estaba muy feo. El bebito habló y le sentenció que más feo iba estar el día 24. No recuerdo a que mes se refería, pero tampoco nada sucedió en los días 24 de los 12 meses de 1982. Hay quienes argumentan que la fecha del día en el calendario maya se señala debido a que no había más espacio para contabilizar o pronosticar otro plazo. Ahora, considerando que los mayas fueron una gran civilización, muy dada a la astronomía, ¿entonces, por qué no le atinaron al tiempo por concluir? Pues bueno, lamentaremos el fin de la civilización maya y diremos que por eso desapareció enigmáticamente, pues no fueron lo suficientemente buenos como para predecir su final.

Los pueblos de la antigüedad tenían oráculos y profetas que consultaban cuando requerían de una certeza o la solución de un problema. El vocablo profeta viene del latín propheta, a su vez derivado del griego prophetés cuyo significado tiene con aquel que habla antes o pronostica algo. Su equivalente hebreo es nabi que significa portavoz.

En la tradición de Israel, los profetas cumplían una vocación social. Los profetas fueron individuos que hablaron y actuaron en nombre de Dios. Su función consistía en mantener una relación correcta con Dios y fortalecer esa relación con sus palabras y sus actos. En el Antiguo Testamento aparecen al servicio del templo, otros como asesores y confidentes del rey y otros retaban el poder religioso y civil con la intención de hacerlos regresar por la senda de la salvación.  Para los hebreos y cristianos, el profeta es el portador de un mensaje de Dios a los hombres y para ello puede revelar o pronosticar el futuro. Para los musulmanes, la función del profeta es sagrada, pues  profeta es el epíteto que acompaña siempre el nombre de Mahoma

En la historia de las civilizaciones, vemos la existencia de personas que tenían una vocación similar a la del profeta, ya sea como videntes y adivinos, interpretando los oráculos a través de sueños, visiones y trances. En el cuento egipcio de Wen-Amón del siglo IX antes de Cristo, narra la vida de un joven quien en una ceremonia sacrificial, trasmitió el mensaje de una deidad que lo había poseído. En Grecia los profetas eran los intérpretes de las pitonisas y descifraban el sentido de sus gritos y gemidos, entre los cuales encontraban un mensaje  expresado en un lenguaje enigmático y a la vez ambiguo.

Muchos analistas pronosticaron que el 2012, en realidad era el año de la catástrofe económica mundial y la vimos reflejada en la muerte, el hambre, epidemias,  desempleo,  guerras y ocupaciones militares, el calentamiento global y sus efectos en fenómenos naturales. En la otra cara de la moneda, fuimos testigos de la voracidad de los grandes grupos que controlan la economía global. Se hicieron más ricos y en México, como fue un año electoral, la obra y la asistencia pública quedó irrelevante en comparación con el derroche presupuestal repartido entre los partidos y cadenas de medios de comunicación.

 Para la Iglesia Católica, de acuerdo al catecismo que marca las verdades de la fe, (CEC 2771 y 2772) la escatología trata del fin de los tiempos y por ello en la Eucaristía se reza por el fin venidero, al cual relacionan también con los tiempos de salvación que comenzaron con la venida del Espíritu Santo y terminarán con la segunda venida de Cristo. De ahí brota una esperanza, un tiempo de paciencia y de espera “durante el cual no se ha manifestado lo que seremos” (1 Jn 3,2). En efecto, Dios puede revelar el porvenir a sus profetas y a sus santos. Por ello nosotros como cristianos debemos esperar y entregar nuestra confianza a la Providencia en cuanto al futuro que aún no llega y abandonar toda curiosidad hacia las predicciones y profecías respecto al fin del mundo.

El fin del mundo nos lleva a replantear más bien distintos significados y no tomarlos tan literalmente. En uno de los episodios de los Simpson, Ned Flanders tenía un refugio en donde se protegerían de los efectos del choque de un meteorito. Flanders cuando vio que ya nadie cabía en él decidió salir a esperar el infortunio, mientras cantaba la canción de Doris Dey “Que será” esperando el fin del mundo que nunca llegó. Durante mucho tiempo, muchas personas se han preparado con lugares especiales. Es más, yo conocí un solar en Icamole, García, Nuevo León, donde su propietario mandó edificar una casa en la que se pudiera vivir sin temor alguno. Lamentablemente su dueño no pudo ver su obra pues murió al poco tiempo. No faltará quien mande hacer una especie de arca para salvarse en caso de una gran inundación.


Recuerdo gratamente las clases del padre Juan José Hinojosa, cuando nos decía que el fin del mundo ocurriría cuando todos conocieran el Evangelio. Si consideramos que solo una cuarta parte de la población mundial profesa la religión cristiana, pues entonces falta mucho para que se acabe el mundo. También se dice que el mundo se acaba para quien se muere. Yo no lo creo, pues tenemos la confianza en la resurrección de los muertos y en la vida futura.

Estudié filosofía en la UNIVA de Guadalajara y soy el cronista de Santa Catarina, Nuevo León

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Soy un trota sueños y buscador de símbolos y signos. Nací en Santa Catarina, N.L. en 1965. Fui becario del Centro de Escritores de Nuevo León en 1993. Escribo, busco, leo, hablo cada miércoles en un programa de radio. En De Solares y Resolanas, quiero expresar, manifestar, escribir mis reflexiones, vivencias y apreciaciones sobre lo que veo, de donde vivo, me muevo y existo.